8 abr. 2011

New York, New York


Este post es muy especial para mi. Hace un poco más de un par de años, me fui a Nueva York. La ciudad que había visto en más películas y en más fotografías. El viaje no me defraudó, al contrario, quiero volver en cuanto tenga ocasión de hacerlo.

Fueron ocho días intensos de largas caminatas y de comida callejera. La aventura comenzó ya en el avión. Para que me saliera más barato el vuelo, lo cogí con escala. En mi caso era en Philadelphia. Uff, y cómo iba a saber yo que había tormentas eléctricas y que los aviones no podían ni aterrizar ni despegar. Bueno, después de tres horas de retraso y muy cansados de esperar, llegamos felizmente a Nueva York.
Para ser justos, no tan felizmente, porque nosotros sí estábamos allí, pero nuestras maletas no. Después de otro largo rato reclamando, dimos la dirección de nuestro hotel por si aparecían. El hotel también es capítulo aparte, consejo: si queréis encontrar alojamiento a buen precio, Manhattan es una locura. Nosotros reservamos en un hotel que se encontraba en Queens, se llama Panamerican y tiene una excelente relación calidad-precio. Además, la atención es muy buena.



Sigo, nuestro primer día en la ciudad, lo dedicamos a comprarnos algo de ropa porque nuestras maletas seguían sin aparecer, y no dudamos en acercarnos a Macy's, un gran centro comercial que está situado bastante céntrico. Empezamos a recorrer la isla, desde el norte hasta el sur, como sabéis, Manhattan es una isla conectada a las otras por puentes. Nuestra primera parada fue la Universidad de Columbia, si queréis ver el campus de una universidad americana y su ambiente es obligatorio pasarse por allí.
Después vimos la parte noroeste de Central Park, y fuimos bajando calles hasta llegar a Columbus Circle, una plaza que está en el suroeste del parque.

Cuando llegamos al hotel ya nos habían traído las maletas, así que esa noche descansamos sin preocupaciones. A partir de ahí, todos los días desde las 10 de la mañana hasta las 11 de la noche nos recorrimos los lugares más emblemáticos y os puedo decir:

1.- Cuando vayáis al Empire State Building no se ocurra ir con falda, hay mucho viento!!!!!!!!!!Para la segunda vez ya lo sé.

2.- Para visitar museos y lugares típicos hay un bono que se llama "City Pass" con el que tenéis acceso a todos, cuesta unos 60 dólares pero merece la pena porque por separado es muchísimo más caro.

3.- Seguro que no os perdéis una persecución de la policía, las hay de verdad, fui testigo de una de ellas.

4.- La comida es un horror, la buena es cara, si vas con el presupuesto justo, de tanto tirar de McDonald's y hot dogs vuelves con un par de kilos más.

5.- No os perdáis un musical en Broadway, no váis a tener ocasión de ver uno igual. En mi caso, fue Chicago y me encantó. Truco de viajero, si llegáis con la hora muy pegada a la sesión, quizás el vendedor de la ventanilla como quiere llenar la sala, no os cobra los "taxes" (impuestos) y os salen más baratas.

6.- No cojáis el barco turístico a la Estatua de la Libertad, si os montáis en el ferry que va a Staten Island la véis desde cerca y os vale el bono de metro.

7.- El bono del metro para moveros con libertad cuesta unos 22 dólares a la semana y se amortiza rápido.

8.- El museo Metropolitan es impresionante, reserva una tarde para visitarlo.

9.- Para observar las famosas vistas del skyline, si cruzáis el puente de Brooklyn (se tarda una media hora) hay un mirador que se llama Promenade y es precioso tanto de día como de noche.

10.- Todo puede pasar en Nueva York, así que id con la mente abierta y a disfrutar!!!!!!!!!!!!!!

3 comentarios:

  1. jo que guay, yo algún día quiero ir. Sobretodo por el tema de la ropa barata jajaja

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  2. ainsss la Gran Manzana... Qué nostalgia leer estas líneas!!
    Yo quiero repetir unas navidades!

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  3. hay que volver!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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